domingo, 27 de mayo de 2012

Master Class Certificación D-Link


Ayer tuvo lugar la Master Class de la certificación D-Link en tecnologías firewalling. Impartido por Chema Alonso en la Universidad Europea de Madrid, empezamos la mañana del sábado repasando conceptos básicos de seguridad informática en general, y de redes y firewalling en particular. La Master Class se centró durante el resto de la mañana en la administración y configuración de los firewalls D-Link, donde no faltaron anéctodas curiosas en clave de humor, como por ejemplo cómo montar Kerberos en una discoteca.

Descanso para comer (no demasiado, que después entra el sueño), despejarse y repasar conceptos y apuntes tomados, para después realizar el exámen de la certificación. No fue fácil precisamente (aunque no soy partidario de este tipo de afirmaciones, ya que depende de quién lo juzgue), pero tampoco fue extremadamente difícil.

Ahora falta esperar los resultados de los exámenes, enviados a la sede de D-Link en Barcelona para su corrección. Si apruebo prometo escribir una entrada al respecto, de modo que si en unos días no escribo nada relacionado, tampoco preguntéis :P.

jueves, 24 de mayo de 2012

The Debian Administrator's Handbook


Escrito por dos desarrolladores de Debian, Raphaël Hertzog y Roland Mas, este proyecto es una traducción al inglés del libro original Cahier de l'admin Debian. Una herramienta imprescindible para cualquier usuario de Debian, desde principiantes (entre los que se incluye el menda) hasta administradores.

Comenzamos este "handbook" de casi 500 páginas con una buena dosis de GNU, el típico ¿por qué Debian? y una vista de pájaro de los subproyectos que contiene, estructura de desarrolladores y un acercamiento al proceso de desarrollo de paquetes (experimental, unstable, testing y stable), siguiendo por la administración pura y dura de cualquier suite de Debian (servidores, escritorios y el resto de proyectos).

Los chicos de Debian handbook se han arriesgado con la traducción, y han hecho un trabajo excelente bajo licencia Creative Commons, siempre en consonancia con la filosofía Free.

Se puede descargar de su página web de forma gratuita en pdf, o bien puedes comprar una copia o hacer una donación.

Hoy en día, que tan de moda está la piratería, el "¿pagar por un programa/juego/película/cd/dvd? que va, si yo lo descargo todo de internet!", he de decir que una cosa es el software libre, y otra muy distinta que se viva del aire (los servidores no se mantienen solos, mucha gente invierte su tiempo en desarrollar software por pasión para que el resto podamos usar libremente sus creaciones, y un largo etcétera del cual soy profano).

En definitiva, que este libro ha venido como agua de mayo para tener una recopilación de todo el "googleo"  y experiencia personal en la administración de Debian.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Redes de Siguiente Generación


Hace poco publiqué un vídeo sobre cómo veía Microsoft el mundo tecnológico en 2020. Pues bien, para llegar a ese grado de desarrollo hay que pasar por desarrollar las Redes de Siguiente Generación, o más comúnmente conocidas como NGN (Next Generation Network). Este tipo de redes tienen la peculiaridad de que, además de ser redes de conmutación de paquetes, integran datos, voz y multimedia de forma totalmente transparente para el usuario. Cada día estamos viendo la proliferación de servicios de VoIP (Voz sobre IP) como el que ofrece Skype, o cualquier persona que monte un Asterisk y poco más, a través del cual podemos hacer llamadas por Internet, e incluso videollamadas mediante un servidor multimedia. También estamos viendo que las empresas necesitan estar en constante comunicación, entre ellas o con los clientes, ya sea en la oficina o fuera de ella, enviándose correos electrónicos, mensajes de voz, SMS, compartiendo presentaciones o estableciendo videoconferencias, donde el tiempo real prima como ayuda de mayo. Todo ello estaría integrado en la misma red, e incluso cada empresa podría solicitar su propio servicio bajo demanda, adaptada totalmente al cliente con una velocidad aceptable.

A muchos de nosotros nos sucede que tenemos un proveedor de servicios para acceder a Internet (y teléfono fijo), otro para el móvil, otro para la televisión... Pues bien, imagináos que el mismo proveedor nos ofrece todo ello. Esto ya es una realidad, con la diferencia de que, con una red de este tipo, podríamos tener televisión interactiva, llamadas internacionales a precio local, o incluso un frigorífico que haga la compra él sólo, sin necesidad de instalar software adicional en nuestros ordenadores, con la configuración correspondiente y conocimientos técnicos que un usuario no tiene porqué saber.

¿Creéis que esto llegará más tarde que pronto? ¿Será esta solución asequible a los bolsillos de la mayoría? ¿Querríais tener en vuestras casas/oficinas una solución de este tipo? ¿O pensáis que en España se nos da mejor abrir bares y hablar de fútbol? Sólo el tiempo lo dirá...

jueves, 3 de noviembre de 2011

El mundo en 2020

Han publicado en Flowing Data un vídeo sobre cómo será el mundo en el año 2020, según Microsoft, tecnológicamente hablando. Un mundo en el que priman las pantallas táctiles, la realidad aumentada y la información al instante en pos de la comodidad, la productividad, el ocio e incluso la enseñanza.


Un detalle que me ha gustado mucho ha sido, al principio del vídeo, cuando la chica se pone las gafas traductoras (¿tanto aprender inglés para esto?).

Es muy común, sobre todo acercándose el final del año, que se lancen previsiones sobre qué pasará el año venidero, o cuáles serán los hábitos de la humanidad dentro de x años. ¿Será esta previsión acertada? Y sobre todo, ¿tendremos en nuestros hogares una conexión a internet lo suficientemente rápida y económica que lo permita?

Reflexión: Por lo menos no hemos visto paredes blancas acolchadas, puertas automáticas redondas ni coches voladores.

lunes, 11 de julio de 2011

CRM: Algunas reflexiones



Creo que la base del éxito de una empresa está directamente relacionada con el CRM (Customer Relationship Management). Para poder llegar a un cliente, lo primero es definir a qué cliente irá destinado nuestro producto o servicio. Para ello, habrá que hacer un estudio de las necesidades del cliente para poder satisfacerlas, conocer qué hace que un cliente demande un determinado producto u otro, qué hace que un cliente sea fiel a una empresa y establecer las estrategias necesarias para poder llegar a él. Una vez conseguido esto, le crearemos la necesidad de contratar nuestros servicios (entiéndase, comprar nuestros productos, etc) con el objetivo de lograr que sea él quien nos necesite, y no nosotros a él, para evitar el tópico de "vendedor de enciclopedias". A su vez, haremos un seguimiento del cliente para evitar perderle, ofreciéndole siempre beneficios respecto a la competencia.

Con esto, y un buen servicio post-venta, tendremos prácticamente asegurado el éxito (partiendo de la base de que lo que ofrecemos no es ningún engaño) y la confianza de que acudirá a nosotros en futuras necesidades.

Esto que acabo de explicar es perfectamente aplicable a grandes empresas como a pymes, puesto que las bases son las mismas, pero a diferentes escalas. Por ejemplo, "Carrecuatro" y la tienduca del barrio necesitarán igualmente a sus clientes. No nos engañemos, toda empresa necesita a sus clientes. Pero los clientes tienen necesidades a satisfacer en una u otra empresa. El CRM trata de que dicha necesidad sea cubierta por la nuestra, y no por otra.

Por ejemplo, "Carrecuatro" puede ofrecer promociones 3x2, pero en la tienda pequeña tendremos un trato personalizado y, en muchos casos, más cerca de casa. ¿Más caro? Posiblemente. Aquí entra en juego la capacidad del vendedor de la tienda pequeña para conseguir hacerme ver que a mí me compensa comprarle a él.

Y vosotros, ¿compráis en la tienda de vuestro barrio?

lunes, 4 de julio de 2011

La empresa ante la crisis, ¿oportunidad o amenaza?



Muchos podrían dar una respuesta rápida casi sin pensar: amenaza. Y, de hecho, así ha sido en un porcentaje muy alto de las empresas afectadas de una forma u otra. Sin duda, para una empresa es una época difícil, en la que sufre riesgos de tambalearse en mayor o menor medida, dependiendo de diversos factores como el mercado en el que se mueva, la solvencia, el poder de recuperación, etc..., y de la que muchas no consiguen salir.

Sin embargo, para otras empresas la frase "renovarse o morir" es vital. Muchas de ellas han abierto sus puertas a internet, otras han cambiado su estrategia de negocio, o incluso han surgido nuevas empresas que ofrecen sus servicios para ayudar a otras a salir a flote, o que prestan un servicio a la sociedad afectada. El saber ver la oportunidad en tiempos de crisis no es algo trivial, y que muchas veces no es posible llevar a cabo, ya que dos pilares básicos en los que se sustenta un empresa son: idea y recursos. Una idea, por muy buena que sea, si no se tienen los recursos necesarios, no será fructífera. Y viceversa, por muchos recursos que se tengan, si no se tiene una idea clara (y buena), no llegará a buen puerto.

Lógicamente, esta explicación está muy simplificada, ya que en una crisis intervienen muchos factores que aquí estamos pasando por alto. Por ejemplo, si tu empresa como tal es fuerte, pero dependes de unos proveedores que son capaces de suministrarte lo necesario, dichos proveedores formarían parte de tus recursos, con lo cual se tiene una carencia que impide que el negocio prospere.

Por lo tanto, oportunidad y amezana son dos términos que muchas veces se pueden llegar a confundir. Otras en cambio, están claramente diferenciados, y pasar del campo de la amenaza al de la oportunidad muchas veces no está al alcance de todos.

jueves, 16 de junio de 2011

Código Linux

Mira el pingüinico que majo


Viendo un documental sobre el nacimiento de Linux y su posterior desarrollo,  uno reflexiona sobre el mundo informático que conocemos. Parece impensable que todo lo que hay hoy en día (informáticamente hablando) haya sido construido y programado por personas, en oposición al pensamiento general de "lo usas y ya está". 

Por hacer una comparación, es como un coche, cada pieza ha sido diseñada y fabricada por personas, por pequeños fragmentos que sean, pero una vez unidos de una forma determinada, dan lugar a un producto complejo que está listo para utilizarse, sin ponerse a pensar de qué o cómo está construido.

Linux comenzó como un proyecto personal que el estudiante universitario Linus Torvalds decidió poner en marcha por pura afición. A raíz de ahí, y gracias a Internet, el proyecto se dió a conocer a la Comunidad, como si de una receta de cocina se tratase; podías leerlo, modificarlo, y usarlo a tu gusto sin que te tacharan de ladrón por ello. Aquí es donde entra en juego las siglas GNU.

GNU es un proyecto iniciado por Richard Stallman que utiliza el kernel (o núcleo) Linux y, junto con otras herramientas o módulos, forma un sistema operativo de código abierto, es decir, puedes leer su código fuente (la "fómmula del pofesioná" en sí) y modificarla a tu gusto.

¿Porqué entonces Windows está mucho más extendido entre los usuarios de ordenadores? Bien, pongamos la siguiente comparación (salvando las distancias). Linux sería como un tanque: no es estéticamente atractivo, difícil de conducir, pero pocos caminos hay por los que no pueda pasar (y seguramente no se cale tan fácil). Y Windows sería como un deportivo, atractivo, pero sólamente puedes ir por autopista.

Una de las diferencias y eternas rivalidades entre ambos sistemas es lo que hemos mencionado como código abierto. Mientras Bill Gates centra su modelo de negocio en producir software y no revelar el código fuente para poder cobrar por ello (eso no quiere decir que sus productos carezcan de calidad), Linux y el proyecto GNU (lo que se conoce como GNU/Linux) se basa en la operatividad y cooperación de mucha gente apasionada que hace su pequeña aportación al código para que todas las pequeñas partes formen un todo.

De ambas partes hay partidarios y detractores, y muchos son los argumentos a favor y en contra de cada una. "Pasión negociable" frente a "amor al arte". Esto es como ser del Madrid o del Barcelona, ¿de qué bando estáis?